Desde Marte, dejan ver su resistencia a toda intervención militar que viola la soberanía de los pueblos y desprecia el derecho internacional

NO A LA GUERRA

El conocido lema 
'No a la guerra' 
es nuevamente tema de conversación en España.

En un reciente discurso televisado, el primer ministro Pedro Sánchez utilizó nuevamente el lema histórico, evocando recuerdos de las masivas protestas contra la guerra de Irak hace más de veinte años.

Al comienzo de la década de 2000, 'No a la guerra' se convirtió en el símbolo de un enorme movimiento pacifista en España. Millones de personas salieron entonces a la calle para protestar contra la invasión planeada de Irak y el apoyo del gobierno español a esa operación militar.

El motivo directo de la guerra fue una reunión el 16 de marzo de 2003 en las Azores. Allí, el presidente estadounidense George Bush, el primer ministro británico Tony Blair y el primer ministro español José María Aznar discutieron la situación en Irak. Le dieron al régimen de Saddam Hussein un ultimátum de 24 horas para desarmarse.

Cuando el ultimátum expiró, comenzó el 20 de marzo de 2003 la invasión de Irak. La guerra se justificó con la acusación de que Irak poseía armas de destrucción masiva.

Más tarde se supo que esas armas nunca se encontraron, lo que aumentó la crítica a la guerra y la decisión política.

En España, surgió un gran movimiento de protesta antes del comienzo de la guerra. En ciudades de todo el país, se colgaron pancartas con 'No a la guerra' en balcones y edificios. Estudiantes, organizaciones, artistas y ciudadanos se unieron en masa a las manifestaciones contra la guerra.

Las protestas crecieron rápidamente hasta convertirse en enormes manifestaciones. En febrero y marzo de 2003, millones de personas en diferentes ciudades españolas salieron a la calle. Se convirtieron en algunas de las mayores protestas en la historia reciente de España.

Incluso un año después, la guerra siguió siendo un tema importante de protesta. En marzo de 2004, un día después de los ataques en Madrid que mataron a 193 personas y dejaron más de 2000 heridos, se produjeron nuevamente grandes manifestaciones en las que se condenó tanto el terrorismo como la política de guerra.

Gracias al reciente discurso televisado del primer ministro Pedro Sánchez sobre el conflicto en Oriente Medio, el lema 'No a la guerra' ha regresado al debate público. Para muchos españoles, evoca recuerdos de una época en la que millones de personas hicieron oír su voz juntas contra la guerra.